miércoles, 1 de diciembre de 2010

Gesto

Te subiste arriba de mis hombros

aunque tu mamá no quería.


No veía la cara que tenías

pero escuchaba tu risa

cuando te movía para todos lados.


Me madurabas los lóbulos de

las orejas con tus dedos

después me clavaste varias veces en la cara

la banderita plástica que llevabas

y me hiciste tambor en la cabeza.

Yo no decía nada

solo hacía un trote corto

cuando tus talones lo indicaban

y me mandaba unos relinchos hacia atrás

que seguro te llenaban de viento

y entonces te abrazaste a mi cuello

y tus rulos me llovieron el camino.


Me trepaba música en la espalda.


El montaje fino:

entre la gente

me inventabas un padre.


(para "Poemas sobre caballos", poemas cuadros expuestos en la Galería "Tu rito")