viernes, 16 de marzo de 2012

primer año

Tu mamá te cambió el pañal
eso fue lo primero que pasó en tu primer cumpleaños

Te alzó, te besó la pierna y te sintió olor
y casi a las 12 te estaba cambiando

Yo bajé y me prendí un porro y salí al patio
y antes de salir puse
“Flowers for Zoe” de Kravitz
y la canté llorando mientras miraba el rocío en las plantas

volví a buscar el encendedor porque se apagó el pucho
y temblaba y no pude volver a prenderlo

me senté en el umbral y la perra vino a ver qué me pasaba

nada, loca, le dije, déjame que así estoy bien. 

passing shot

Hay una manifestación de bañeros
algunos nadan crawl (otros pecho)
protestan por aumentos de salarios

Un día es una ida
hacia un bebedero
fresco
y otro es
un tacho en el que te abollás

un día me como un pancho al sol
y otro me defiendo como puedo

el poncho y el puñal atento
el beso está
y la lamida
también

las once
el día
me aleja
de vos
sin parar

abajo de la tierra hay un sol
enorme
hay un biombo
que separa todo lo que
no fue
de lo que será imposible

el balcón dice que sí
que si lo abro
se deja
como flor

una pollerita de tenis
eso
y no
cabe más sentido
que tus piernas
que se asoman
en algún lado
que no es éste.

Algo anda suelto

Como engrapar el aire
a la vez te dije algo
pero quise decir
y vos encima entendiste
andá a saber

Te dije esto es de color salado
y vos
un cuerpo dulce
un instante

cada vez que te miraba
había algo que se derramaba
encima de algo

las papas
rodajas
el arroz
amortajado
palillos

la contemplación es la única
forma de acuerdo.

jueves, 15 de marzo de 2012

escrito

soldados escribiendo bajo un bombardeo
cartas en donde dicen que están bien que no se preocupen
el colectivero que manda un mensaje y sonríe
un chico escribe meando “yo” en la basura
la lista del súper
la palabra corazón que se oye fea
la guía telefónica leída en voz alta
la canilla del baño dibuja letras
un epitafio corto: “escribí lo suficiente”
la cantautora que apunta una estrofa sin sacar la libreta del bolso
los sueños que dicen lo que le pasó a otro
la baranda con el cartel de “fresco”
un cacho de tierra con un nombre
nunca te dije eso
el desodorante de ambiente
el perro comunitario con su etiqueta en el cuello
el canto simple de un pájaro que falla
que desafina temprano
el paso del tiempo en la montaña
el desierto que se borronea enseguida
el enchufe 220
la marca del cerámico del sócalo
el menú del día
mi nombre en Urdu escrito por tu mano.

domingo, 11 de diciembre de 2011

El inconciente me hace esto
me pone a Francella en un gag
y me lo repite
en uno está él y le dice
“vamos a comprar caramelos”
a alguien
van
y después él se los come
cuando se lo reprochan
él dice:
“yo te invité a comprar, no a comer”

lo mismo
casi exactamente igual
me lo larga cuatro veces seguidas

me despierto con sed
tomo agua
aunque la sed es de matar

un viejo escritor
(podría inventar un apellido
aunque para qué, si toda la anécdota es inventada)
decía que la repetición
es como ponerle pollo
al limón

un árbol de palta tira
su último fruto
que rebota y se pierde a metros
de un quincho
luego el árbol cae
es asado
y comido
y comido
y comido
y comido.

martes, 18 de octubre de 2011

Entre paréntesis

es un ovillo corto
con el que me tejo
 
cavo
para que entren mis pies
y se fijen justos en un punto
 
vi unas fotos
caminé pensando
se me ocurrió que vos sos espuma
en una piedra
de la que el mar empuja
cada tanto
la desabrocha
la desembota
tanto
 
te miro rodar
eso se me ocurrió (que te miro rodar)
y aunque yo estoy en la arena
bien anclado
me muevo
 
no sé si se entiende cómo
el ancla (hay un ancla, ¿ya lo dije?) permite que me mueva
pero no es cosa del cuerpo
 
hacé que entendés
y así me desabrocho yo también
en carapachay
o en camboriú
 
la cosa es
que estamos desabrochados
los dos
 
y no sé cómo
(hagamos que entendemos)
se nos viene
todo abajo
todo a la deriva
que no es la tuya
es la de un mar
es la de un río
que nunca pudimos
cruzar de madrugada.

viernes, 20 de mayo de 2011

Caminamos
hasta que se hizo de noche
y me dijiste que te dolían los ovarios

Nos sentamos en el parque a hablar del río
y a mirarlo
negro
inmóvil y no
invisible y no
te tendiste sobre mí
quieta
y no
las ranas hacían la única música
tampoco

Caminamos
mirando de reojo
al otro
al río
bares como oasis que no eran
y me dijiste que te dolía la concha
así con toda la biología de la palabra

Nos sentamos a hablar del río
vos querías reflectores para verlo
la música fue un golpe en la baranda
que quedó vibrando
como si hubieses encontrado el lugar
en donde sonara el gong
que llama a la noche

Caminamos
intuyendo el río
un pozo oscuro
tatuado

Nos hundimos en un parque
de siluetas
pero antes de sentarnos
dijiste que te cagabas
y cuando saliste del bar
te tiraste sobre mí
que traté de no moverte mucho
por los puntos de tu operación reciente
y hubo la música
de un silencio
en donde giramos
en donde estuvimos juntos
en un remolino
que como una concha
nos chupaba
hasta dejarnos
en el útero del río
ése que da a luz y no
que refracta
y no
que te impulsa
y no
que te acaricia
tampoco.