sábado, 2 de junio de 2007

"saudade"

como que la viramos exactamente en extrañar, y además es muy fuerte su sonoridad correspondiente al concepto de "ciudad", así que queda en castellano, mal traducida, mal escuchada, asociada al desarraigo. Para los de lengua portuguesa la carga semántica aumentará con el uso promiscuo, pero para nuestra fonía queda en un lugar bastante concreto y ubicable. Extrañar algo irremplazable, con cierta alegría melancólica, pero que a la vez es más que un lugar y un afecto concreto, es todo lo que la ciudad contiene en ese reservorio y por tanto plausible de ser extrañado. Pero cuidado, porque si forzamos un resorte hasta su punto de resistencia, su máximo “esfuerzo”, venciéndolo, podemos hasta creer que la idea se completa y complejiza en lengua portuguesa con “souzinho”, y él escucha a Antonio Carlos diciendo: “Eu estoy tão…” Y parece estar tan lleno de “saudade”, aunque esté allí viendo a esa chica en la playa, y escribiendo esa música desacompasada. ¿Cómo puede producirse ese extrañamiento a la vez de lo próximo y lo lejano, en lo espacial y lo afectivo? Algo de eso se preguntaba Bredeston al sentir estar y a la vez “saudade” por estar.

2 comentarios:

Sentado a metros de Pessoa dijo...

Imagino una anécdota, se me hace verídica, y entonces imagino una nueva significación para saudade.
Cuatro o cinco tipos sentados en un bar., Ipanema no tiene aun Vitton, los cuatros son cultos, o eran cinco?
Los cuatro no son de Liverpool pero tambien son fantasticos.
Son excedidos por la exhuberancia de un lugar en el mundo.
Los cuatros, tres quizas, saben que la existencia es inabarcable, la belleza tambien y ahí esta Río para casi creer que existe el absoluto.
La sospecha sobre que la belleza no basta, a pesar de esta extraña felicidad a dos cuadras de la Avenida Atlántica.
Uno ya de voz muy tenue se imagina en Buenos Aires y piensa esta misma situación, y traduce angustia.
Otro, dice no es lo mismo.
Uno responde, no!!! (de forma categórica) son Buenos Aires y Río.

Manuel Carballo dijo...

no puedo decir mucho, ni a través de Juan Carlos, los personajes se cruzan en mi cabeza y ya no sé "saudade" si viene "saudade" si va, el limbo de estar.
Escucho a Gal: "Eu y você acaba aqui" y es seguro el principio de algo.